En un acto de protesta pública y deslinde político, trabajadores del sector turístico en Tequila, Jalisco, realizaron una destrucción simbólica de los chalecos guindas que les fueron impuestos por la administración del alcalde Diego Rivera Navarro.
La manifestación ocurre tras la captura del edil, quien actualmente se encuentra recluido en el penal de El Altiplano enfrentando cargos por extorsión y presuntos vínculos con el crimen organizado.
Los empleados denunciaron que el uso de estas prendas con los colores de Morena no era opcional, sino una imposición directa de Rivera Navarro que contravenía la Ley General de Turismo, la cual prohíbe el uso de distintivos partidistas en la prestación de servicios turísticos.
"Lo usábamos voluntariamente... a huevo", declaró una de las guías afectadas, quien además señaló que los propios trabajadores eran obligados a pagar por los uniformes que se les imponían.
Además de la imposición de vestimenta, los manifestantes expusieron una serie de irregularidades administrativas, incluyendo el incremento arbitrario en el costo de las pulseras turísticas para autobuses, que pasó de 25 a 50 pesos sin transparencia en el destino de los fondos.
La protesta subraya un clima de hartazgo ante lo que califican como explotación laboral y opacidad financiera bajo la gestión del alcalde detenido.
Tras los hechos, la dirigencia de Morena y la Presidenta Claudia Sheinbaum han marcado distancia, asegurando que el partido no será un "paraguas" para delincuentes y que no habrá pactos de impunidad.
Mientras el proceso legal contra Diego Rivera Navarro continúa, los servidores turísticos exigen que se respeten las normativas federales y se ponga fin a las cuotas excesivas que afectan el desarrollo económico de este Pueblo Mágico.