Claudia Bolaños
Al encabezar el 115 Aniversario de la Revolución Mexicana, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las campañas de calumnias en contra de su gobierno no le afectan, pues, dijo, saben que no se van a doblegar ante la ilegalidad o la injusticia.
Señaló que un gobierno que actúa junto al pueblo no puede ser vulnerado por mentiras y sostuvo que no se someterá a intereses ajenos al bienestar social.
Aseguró que su administración cuenta con autoridad moral, algo que no se compra con dinero, sino que se construye a lo largo de la vida mediante coherencia y convicción.
Reiteró que su gobierno no acepta la corrupción, la impunidad, el clasismo, el racismo ni la discriminación; y cuestionó a los medios de información y a los comentocratas que, señaló, operan al servicio de intereses económicos y de los poderosos cegados por el dinero.
Acompañada de su gabinete legal y ante participantes del desfile militar, la mandataria recordó los abusos, despojos y el acallamiento de la prensa durante el porfiriato, periodo en el que, sostuvo, se profundizaron la pobreza, la desigualdad, la corrupción y los privilegios para unos cuantos.
Añadió que la cuarta transformación, al igual que los procesos históricos de independencia, reforma y revolución, busca reivindicar la justicia, la libertad, la democracia y la transformación compartida.
La presidenta afirmó textualmente que la cuarta transformación "está más fuerte por su honestidad y por su amor al pueblo". Agregó que México no volverá a caminar hacia atrás y que la paz y que la tranquilidad son frutos de la justicia, por lo que —dijo— no tienen resonancia los discursos que normalizan la violencia, glorifican la imposición o buscan restablecer un país de privilegios para unos cuantos.
Señaló que se equivoca quien convoca la violencia, quien alienta el odio, quien cree que la fuerza sustituye a la justicia, quien llama a una intervención extranjera, quien piense en aliarse con poderes externos, quien crea que el país es débil, que la cuarta transformación duerme o que las campañas de calumnias afectan al pueblo y a los jóvenes. Subrayó que México vive un momento que antes parecía imposible, en el que el poder no se usa para someter sino para servir, donde ya no hay imposición ni privilegios, sino Constitución, democracia y un gobierno que escucha, respeta y responde a su población.
Aseguró que en México nadie es silenciado ni perseguido por pensar distinto, y sostuvo que el gobierno no es un club de privilegios, sino una representación de todos, especialmente de los humildes, con una conducción basada en la ética, la humildad y la honestidad.
Asimismo, convocó a las fuerzas armadas a mantener siempre su lealtad al pueblo y amor a la patria, pues, dijo, cuando gobierno y sociedad caminan juntos, nada los detiene. Afirmó que el país avanza hacia la paz, la democracia y la justicia.