El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó el conflicto diplomático con España al calificar al país europeo como un "pésimo socio" dentro de la OTAN y solicitar el cese total de las relaciones comerciales entre ambas naciones, incluidas las visitas de ciudadanos españoles a territorio estadounidense. Las declaraciones fueron realizadas durante una comparecencia junto al secretario general de la OTAN, en el contexto de la cumbre de la alianza.
Trump afirmó que España es "una causa perdida" y aseguró que no desea mantener vínculos comerciales con ese país, al argumentar que Madrid no contribuye lo suficiente al gasto en defensa dentro de la organización militar. El mandatario estadounidense reiteró sus críticas por la postura del gobierno español respecto a los compromisos de la OTAN y sostuvo que no quiere "saber nada de España".
Las declaraciones generaron una rápida respuesta del gobierno español, que defendió la solidez de la relación bilateral y destacó que los lazos entre ambos países son beneficiosos en los ámbitos económico, comercial, cultural y de defensa. Además, recordó que la política comercial corresponde a la Unión Europea, por lo que un eventual rompimiento comercial no depende únicamente de decisiones unilaterales de Washington.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, restó importancia a las amenazas de Trump y aseguró que las relaciones entre ambos países continúan siendo positivas. Asimismo, insistió en que España mantiene sus compromisos internacionales y que cualquier negociación comercial se realiza a través de las instituciones comunitarias europeas.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se producen en un momento de creciente tensión entre Washington y Madrid por diferencias relacionadas con el gasto en defensa y la postura del gobierno español frente a diversos asuntos de política internacional, lo que ha provocado un nuevo episodio de fricción entre ambos aliados.