El gobierno del Reino Unido otorgó un perdón condicional póstumo a Ruth Ellis, la última mujer ejecutada por la horca en el país, más de siete décadas después de su muerte. La decisión reconoce que su condena estuvo marcada por un contexto de violencia de género y circunstancias que no fueron consideradas durante el juicio celebrado en 1955.
El perdón fue concedido tras una solicitud presentada por cuatro de sus nietos, quienes argumentaron que Ellis actuó bajo el impacto de años de abusos físicos y psicológicos ejercidos por su pareja, David Blakely. La medida fue anunciada por el viceprimer ministro y secretario de Justicia, David Lammy, con la aprobación del rey Carlos III.
Las autoridades británicas aclararon que el perdón no declara inocente a Ruth Ellis ni revoca su condena por homicidio. En cambio, sustituye de manera simbólica la pena de muerte por una sentencia de cadena perpetua, al reconocer que, bajo la legislación actual, el caso habría podido ser analizado considerando figuras legales como la pérdida de control o la responsabilidad disminuida, lo que posiblemente habría evitado una condena por asesinato.
Ruth Ellis, madre de dos hijos y administradora de un club nocturno, fue ejecutada el 13 de julio de 1955 tras disparar contra Blakely. Su caso generó una amplia polémica en el Reino Unido y se convirtió en uno de los episodios más representativos del debate sobre la pena de muerte, que años más tarde sería abolida para los delitos de asesinato.
La familia de Ellis afirmó que la decisión representa un reconocimiento histórico de la injusticia cometida y del impacto que la violencia doméstica tuvo en su vida, además de enviar un mensaje sobre la importancia de que el sistema judicial contemple este tipo de contextos al impartir justicia.