En medio de una escalada de violencia que ha durado 39 días debido a enfrentamientos entre grupos delictivos, el periódico El Debate fue nuevamente atacado. En esta ocasión, un distribuidor de ejemplares fue secuestrado en Guasave, y en sus oficinas, se dejó una pistola de plástico, apenas un día después de que las instalaciones en Culiacán fueran tiroteadas.
El distribuidor, quien circulaba en motocicleta, fue perseguido por las calles de Guasave por los ocupantes de un vehículo blanco, quienes lo derribaron en la intersección de las calles Hidalgo y Venustiano Carranza. Tras la caída, en la que sufrió lesiones en las piernas, logró refugiarse en un negocio con ayuda de un compañero. Sin embargo, al salir para recibir atención médica, fue interceptado por los ocupantes de otro automóvil, quienes lo privaron de su libertad.
A través de un comunicado, El Debate denunció que su personal ha sido víctima de agresiones continuas, sin recibir las medidas de seguridad prometidas por las autoridades locales y estatales. Los ataques, que comenzaron hace semanas, muestran la creciente vulnerabilidad de los medios de comunicación en medio de la violencia que afecta a Sinaloa.
Este incidente es parte de una serie de ataques que reflejan la crítica situación de seguridad que enfrentan los periodistas y trabajadores de los medios en regiones donde la presencia del crimen organizado ha escalado.