El hallazgo de restos humanos desmembrados dentro de una maleta en una vivienda de la colonia La Perla, en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, ha dado un nuevo giro a la investigación por la desaparición de Teresa Guadalupe Molina Hernández, de 55 años, reportada como desaparecida desde el pasado 25 de abril. Las autoridades realizan estudios periciales para confirmar la identidad de los restos, aunque las indagatorias apuntan a que podrían corresponder a la víctima.
De acuerdo con las investigaciones, los restos fueron localizados dentro de una maleta negra con ruedas oculta en el clóset de una habitación de un inmueble ubicado en la calle Pavias, propiedad presuntamente relacionada con Teresa Guadalupe. Debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México llevará a cabo pruebas forenses para determinar plenamente su identidad.
El principal sospechoso es Fernando Yael “N”, hijo de la mujer, quien actualmente se encuentra recluido en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte. El joven fue detenido en mayo pasado y vinculado a proceso por el delito de desaparición cometida por particulares agravada, luego de que diversas pruebas contradijeran la versión que presentó ante las autoridades sobre la desaparición de su madre.
Las investigaciones revelaron presuntas inconsistencias en el comportamiento del imputado, quien denunció la desaparición varios días después de los hechos. Además, durante cateos realizados en el domicilio donde ambos vivían en la alcaldía Venustiano Carranza, peritos localizaron manchas de sangre en habitaciones, el baño y en el vehículo familiar. También se analizaron registros telefónicos, cámaras de videovigilancia y conversaciones que forman parte de la carpeta de investigación.
La Fiscalía mantiene abierta la investigación para esclarecer plenamente lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes, mientras continúan los trabajos periciales derivados del hallazgo realizado en Nezahualcóyotl.