Claudia Bolaños
El arranque del periodo de sesiones del Congreso General se convirtió en una jornada de confrontación cuando el senador priísta Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, acusó al gobierno federal y a Morena de encabezar una “narcodictadura terrorista y comunista”.
Desde la tribuna, denunció una persecución política contra opositores, medios de comunicación y organismos autónomos, asegurando que Morena pactó con el crimen organizado y ha convertido al país en “un cementerio”. Entre gritos de “¡porro!” y “¡desafuero!” de la bancada morenista, el priísta concluyó su discurso y abandonó el pleno.
Minutos después, legisladores del PRI interrumpieron la sesión con megáfonos, pancartas y consignas como “¡No a la dictadura!”, generando un ambiente caótico. Diputados y senadores de Morena exigieron el desafuero de Moreno, mientras la Mesa Directiva pedía calma para reanudar los trabajos.
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