El Estado de México registra ya 26 casos de bebés que han sido inscritos con el apellido materno en primer lugar, luego de la reciente reforma al Código Civil que permite a madres y padres decidir el orden de los apellidos de sus hijas e hijos.
De acuerdo con la nueva legislación, las familias pueden elegir libremente qué apellido colocar primero al momento de registrar a un recién nacido, rompiendo con la tradición que privilegiaba automáticamente el apellido paterno.
La medida forma parte de una serie de cambios aprobados por el Congreso mexiquense con el objetivo de fortalecer el derecho a la identidad y promover la igualdad entre mujeres y hombres dentro del ámbito familiar.
Asimismo, la normativa establece que, en caso de que no exista acuerdo entre los progenitores, se dará prioridad al apellido materno para colocarlo en primer lugar, lo que representa un cambio significativo frente al esquema anterior.
Este avance legal ha comenzado a reflejarse en los registros civiles de la entidad, donde ya se contabilizan los primeros casos de menores que llevan primero el apellido de la madre, marcando una transformación en las prácticas tradicionales de registro en la entidad.