Vicente Quirarte Castañeda, poeta, ensayista, dramaturgo, cronista e investigador, falleció en la Ciudad de México a los 72 años. Su trayectoria estuvo vinculada con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Academia Mexicana de la Lengua y El Colegio Nacional, instituciones que reconocieron sus aportaciones a la cultura y las letras mexicanas.
La UNAM lamentó la muerte del escritor, quien se desempeñaba como profesor e investigador de la institución. La universidad destacó que su trabajo como poeta, ensayista, investigador y académico tuvo influencia en distintas generaciones.
La Academia Mexicana de la Lengua, de la que Quirarte era integrante desde 2003, también expresó sus condolencias y anunció una guardia de honor en su memoria para el 12 de agosto en la capital del país. Por su parte, El Colegio Nacional, institución a la que ingresó en 2016, reconoció su contribución a la cultura mexicana y su labor en el estudio de la literatura y la historia cultural.
Nacido el 19 de julio de 1954 en la Ciudad de México, Quirarte estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM, donde posteriormente cursó una maestría en Letras Hispánicas y un doctorado en Literatura Mexicana. A lo largo de su carrera desarrolló trabajos de poesía, ensayo, narrativa, teatro, crónica, crítica literaria e investigación.
Su producción literaria comenzó en 1979 con Teatro sobre el viento amado y posteriormente recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas y el Premio Xavier Villaurrutia por El ángel es vampiro. En 2024 fue distinguido con el Premio Nacional de Artes y Literatura.
La obra de Quirarte mantuvo una relación constante con la Ciudad de México, la memoria, la historia y la literatura. Además de su actividad como escritor, ocupó responsabilidades académicas y administrativas dentro de la UNAM, entre ellas la dirección de la Biblioteca Nacional de México y del Instituto de Investigaciones Bibliográficas.
La familia del escritor también confirmó su fallecimiento. Su sobrina Anabel Quirarte destacó la permanencia de su legado literario y expresó su agradecimiento por las muestras de afecto recibidas tras su muerte.