El incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al tabaco elevó el precio de las cajetillas a más de 100 pesos, lo que ha incentivado el contrabando de cigarros en el país, advirtió la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
De acuerdo con el organismo, actualmente tres de cada diez cigarros que se comercializan en México son ilegales, situación que fortalece a grupos criminales dedicados a la venta de productos de contrabando. Cuauhtémoc Rivera, presidente de la asociación, señaló que esta política fiscal ha beneficiado a los llamados “cárteles del cigarro”, quienes operan con amplios márgenes de ganancia y prácticamente sin control.
La ANPEC detalló que los cigarros ilegales se venden abiertamente en espacios públicos como estaciones del metro, paraderos de transporte, cruceros y aceras, donde la diferencia de precio frente a una cajetilla legal supera los 75 pesos, lo que estimula su consumo y distribución.
Rivera advirtió que estos productos se comercializan incluso de manera suelta y a menores de edad, sin cumplir con normas de calidad ni pagar impuestos, lo que representa un riesgo adicional para la salud pública.
El organismo recordó que desde el 1 de enero entraron en vigor reformas al Código Fiscal de la Federación (CFF), que establecen con mayor claridad que la venta o posesión de cigarros ilegales se considera una conducta equiparada al delito de contrabando, reforzando la obligación de verificar la legalidad de las cajetillas