Claudia Bolaños
Pablo Andrei Zamudio Díaz, quien recientemente fue candidato a magistrado en el proceso extraordinario del Poder Judicial de la Federación, regresó a Iztacalco para cumplir su compromiso de campaña: estar del lado de la gente, con o sin cargo, y solo por vocación les ayudará con temas de derechos sociales y
temas legales.
A diferencia de quienes se alejan tras una contienda electoral, Zamudio Díaz anunció el inicio de las Jornadas Justicieras, un esfuerzo ciudadano y solidario con el que recorrerá diversos puntos de Iztacalco para brindar asesorías jurídicas gratuitas a todas las personas que así lo requieran. “Aunque no haya sido electo magistrado, eso no cambia lo esencial: siempre tendrán en mí a un defensor”, expresó durante su primer encuentro con vecinas y vecinos en el Kiosco de San Matías.
Durante su campaña, el abogado constitucionalista se comprometió públicamente a no retirarse ni alejarse de las causas de la comunidad, ganara o no.
Hoy, reafirmó que su lucha por el acceso a la justicia y la defensa de los derechos no dependía de un resultado electoral.
Las Jornadas Justicieras se realizarán de forma itinerante y estarán enfocadas en atender casos relacionados con derechos sociales y cualquier inquietud o situación legal que enfrenten las personas.
“La justicia no empieza en los tribunales, empieza cuando alguien se sienta a escucharte y orientarte con seriedad y compromiso. Esa es mi encomienda y con gusto la asumo”, aseguró Zamudio Díaz.
En un país donde el acceso a la justicia sigue siendo desigual y muchas personas no saben siquiera por dónde empezar, estas jornadas buscan tender puentes entre el conocimiento jurídico y la vida cotidiana, dijo.
Añadió que “el cargo se pierde o se gana. La vocación no”.
Para quienes deseen acudir, se estarán anunciando en redes sociales y espacios comunitarios las fechas y sedes de cada jornada. El propósito es claro: que en Iztacalco no haya nadie sin respuesta, sin defensa, sin voz.
Con esta acción, Pablo Andrei Zamudio Díaz resaltó que refrenda que hay formas distintas de hacer política, desde la cercanía, la constancia y el servicio. Porque para defender al pueblo no se necesita investidura, se necesita convicción.