El pleno del Congreso de la Ciudad de México aprobó un dictamen que prohíbe la exhibición física de perros y gatos para su venta en establecimientos mercantiles de la capital. La reforma, avalada por unanimidad, modifica la Ley de Bienestar de los Animales para eliminar la práctica de mostrar a estos animales en vitrinas, jaulas u otros espacios que restrinjan su movimiento o conducta natural.
De acuerdo con las modificaciones, la venta y adopción de perros y gatos deberá realizarse únicamente mediante cita previa concertada con el establecimiento, ya sea por teléfono o a través de plataformas digitales. Durante la visita, la interacción entre persona interesada y animal deberá realizarse en un espacio designado que garantice condiciones adecuadas de bienestar y con la presencia de un médico veterinario zootecnista. Al finalizar, los animales deberán regresar a su área de estancia habitual.
El dictamen también establece que los animales comercializados deben estar esterilizados, desparasitados, clínicamente sanos e identificados con microchip, requisito que deberá constar en el certificado de compra.
La reforma entrará en vigor un año después de su publicación, y los establecimientos que incumplan podrían enfrentar multas impuestas por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).
El diputado Jesús Sesma Suárez calificó la medida como un avance histórico al dejar atrás un modelo que trataba a los animales como mercancía e impulsar prácticas de comercialización más responsables.