El brote de ébola por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC) continúa “fuera de control” tras alcanzar 6,686 casos y 3,226 muertes, informó la delegación africana de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo advirtió que la epidemia se mantiene heterogénea, con zonas que muestran mejoría mientras otras registran transmisión sostenida y nuevos focos de contagio.
Hasta el 6 de septiembre, 2,007 trabajadores de la salud y de primera respuesta habían recibido la vacuna Ervebo en seis zonas de las provincias de Tshopo, Bas-Uélé e Ituri, dentro de protocolos de investigación clínica. La OMS recordó que la eficacia de esta vacuna contra la cepa Bundibugyo aún no está demostrada, por lo que su aplicación se limita a estudios clínicos, mientras se desarrollan otras dos vacunas en fase inicial.
La dispersión geográfica del brote abarca seis provincias con una extensión de 630,000 kilómetros cuadrados, lo que complica la logística, el rastreo de contactos y la capacidad de laboratorio. El riesgo de propagación se mantiene “muy alto” dentro de la RDC y “alto” para los países vecinos, aunque a nivel global sigue siendo bajo.
En Uganda, la OMS declaró el fin del brote el pasado 26 de agosto tras confirmar 20 casos, de los cuales 15 fueron importados desde la RDC. Sin embargo, en Kivu del Norte se registra un repunte sostenido con más de mil contagios, mientras que Ituri muestra un descenso moderado.
La agencia alertó sobre el incremento de muertes comunitarias, que en la última semana representaron el 75 % del total, debido a barreras de acceso a la atención médica, desconfianza local y retrasos en la detección. La OMS instó a reforzar la detección temprana, el rastreo de contactos y la prevención de infecciones en centros sanitarios, además de preparar operativos en zonas de riesgo.