La Ciudad de México impulsa con urgencia una normativa más estricta para regular el transporte de gas LP en pipas, especialmente las unidades con placas federales, tras la explosión de una de estas a mediados de septiembre en Iztapalapa. Las autoridades capitalinas están trabajando en nuevos lineamientos que garanticen medidas de seguridad más robustas para evitar tragedias similares.
Entre las iniciativas se encuentran reformas a la legislación local sobre distribución de combustibles, en las que participan diversas dependencias como la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), la Secretaría de Energía y Protección Civil. Se plantea establecer rutas permitidas, horarios específicos de circulación, mejores requisitos técnicos para las unidades y controles más rigurosos en permisos y mantenimiento.
El anuncio formal fue hecho por la presidencia de la Ciudad, que afirmó que la regulación estará lista muy pronto. Se hará especial énfasis en las unidades con placas federales que transporten combustible, para asegurarse de que cumplan con normas nacionales vigentes y evitar riesgos graves para la población.
Legisladores locales, por su parte, propusieron modificar leyes para que el transporte de materiales peligrosos tenga límites operativos más estrictos, incluyendo rutas y horarios controlados, y para sustituir progresivamente unidades dobles de remolque por vehículos más seguros.