El número de personas diagnosticadas con tuberculosis (TB) en todo el mundo alcanzó un nuevo máximo en 2024, al registrarse aproximadamente 8.3 millones de casos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pese al incremento de los diagnósticos, las muertes atribuibles a la enfermedad descendieron levemente, de 1.25 millones en 2023 a cerca de 1.23 millones en 2024.
La OMS interpreta este aumento en los casos como una señal de mejora en la detección y el tratamiento tras las interrupciones de los servicios de salud ocasionadas por la pandemia de COVID-19, más que como un repunte real del contagio. De los diagnósticos de 2024, se estima que cubren alrededor del 78 % de los casos reales, lo que significa que aún hay un número considerable de personas enfermas que no han sido identificadas.
En México también se observa una tendencia al alza. La Dirección General de Epidemiología reporta que en la semana 44 de 2025 se habían diagnosticado 18 652 casos, frente a los 18 259 del mismo periodo en 2024 y los 17 953 en 2023.
La tuberculosis es una enfermedad bacteriana que afecta principalmente los pulmones y se transmite por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Se calcula que una cuarta parte de la población mundial tiene una infección latente, aunque solo una fracción desarrolla la enfermedad activa.
A pesar del descenso en la mortalidad, los especialistas advierten que el esfuerzo global aún está lejos de cumplir las metas establecidas por la OMS para 2030. El estancamiento en la financiación y la necesidad de innovaciones en diagnóstico y tratamiento continúan siendo obstáculos importantes.