El catálogo de galaxias peculiares compilado por Halton Arp en 1966 sigue siendo una referencia primordial para estudiar la evolución y formación de estructuras cósmicas inusuales, afirmó Natalia Sofía Roa Gil, investigadora de la Escuela Superior de Física y Matemáticas del IPN.
El atlas contiene imágenes de 338 galaxias con formas fuera de lo común, como colas, puentes, sistemas interactuantes y núcleos múltiples, cuyas características permiten analizar procesos como fusiones, interacciones gravitacionales o remanentes de colisiones entre galaxias.
Roa Gil advirtió que la visión bidimensional que se tiene desde la Tierra puede ocultar estructuras reales. Una forma distorsionada podría ser una cola vista de frente o una interacción en proyección, lo que enfatiza la relevancia del catálogo para identificar formaciones genuinas en el espacio.
El uso combinado de este atlas con observaciones modernas permite estudiar fenómenos como la fusión galáctica o la formación de galaxias enanas a partir de galaxias más grandes. Este enfoque, apoyado en simulaciones computacionales, enriquece la comprensión de los mecanismos que dan forma al universo.
Lejos de ser arcaico, el catálogo Arp sigue alimentando investigaciones contemporáneas: ayuda a responder preguntas sobre qué estructuras son reales, cómo surgen nuevas galaxias y qué procesos físicos modelan el cosmos.