Desde el 20 de septiembre, las autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza cerraron el Puente Internacional 1 en Piedras Negras, Coahuila, debido a la llegada de miles de migrantes a la frontera entre Piedras Negras y Eagle Pass. Esta medida ha causado demoras en los cruces fronterizos y revisiones más rigurosas, lo que está teniendo un impacto económico significativo en la región.
Según las estimaciones de las autoridades locales, las pérdidas diarias a causa de este cierre ascienden a alrededor de 60 millones de dólares. René Ramírez Villarreal, director de Fomento Económico de Piedras Negras, explicó que las demoras en los cruces para transportes de carga pueden llegar hasta 20 horas, en comparación con el promedio normal de 30 minutos.
Esta situación está afectando a las industrias que dependen del comercio transfronterizo, ya que de los 800 cruces diarios de tráileres que solían ocurrir, ahora solo se están realizando alrededor de 200 debido a las inspecciones y retrasos en la frontera con Texas.
Las preocupaciones entre los industriales de la zona son crecientes, y se han llevado a cabo reuniones con autoridades estadounidenses para abordar la situación. Para mitigar los impactos, se ha trabajado en facilitar la ruta fiscal y la logística para que los tráileres no pierdan su ruta y tiempos.
A pesar de algunas opciones alternativas, como cruzar por Nuevo Laredo, Tamaulipas, o Acuña, Coahuila, los transportistas han expresado reticencia debido a preocupaciones de seguridad y saturación de esas rutas. Como medida provisional, se están utilizando servicios aeroportuarios para volar mercancías.
René Ramírez Villarreal hizo un llamado a las autoridades federales para abordar este problema que está teniendo un fuerte impacto en la economía local y regional. La comunidad empresarial y las autoridades locales están buscando soluciones para mitigar las pérdidas económicas causadas por el cierre del Puente Internacional 1 en Piedras Negras.