En la Ciudad de México se estima que existen alrededor de un millón 200 mil perros en situación de calle, una problemática que se ha intensificado por el abandono, la falta de responsabilidad de los dueños y la ausencia de políticas públicas suficientes para su atención y control.
Organizaciones de protección animal advierten que miles de perros terminan en las calles por cambios de domicilio, problemas económicos o simple desinterés, lo que los expone a maltrato, enfermedades y accidentes. Señalan que cada año se reciben miles de denuncias por abandono y violencia, aunque una gran parte de los casos no se reporta, lo que impide dimensionar con exactitud la magnitud del problema.
Activistas y rescatistas han documentado un incremento en los casos de crueldad, que van desde golpes y heridas provocadas con objetos punzocortantes hasta atropellamientos sin atención médica. En muchos casos, los costos de recuperación son elevados y superan la capacidad de las asociaciones civiles, que dependen de donaciones y voluntariado para operar.
Asimismo, advierten que la falta de campañas permanentes de esterilización y la inexistencia de espacios adecuados de resguardo en las alcaldías han limitado los esfuerzos para contener el crecimiento de la población canina en abandono. Aunque se han realizado jornadas de esterilización, estas resultan insuficientes frente al número de animales en situación de calle que se reproduce cada año en la capital.