La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó el estado de emergencia luego de que el país fuera sacudido por dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5, que provocaron afectaciones en distintas regiones del territorio nacional. La medida se adoptó en medio de labores de evaluación de daños, atención a la población y coordinación de respuesta ante la emergencia.
Tras el movimiento telúrico, las autoridades venezolanas pusieron en marcha protocolos de protección civil y reforzaron las acciones de rescate en las zonas más afectadas. También se reportó la movilización de servicios de emergencia y la revisión de infraestructura estratégica para atender posibles daños estructurales derivados de los temblores.
En el plano internacional, se informó que distintos países comenzaron a organizar apoyo humanitario. Entre ellos, México y Estados Unidos anunciaron el envío de asistencia para colaborar en las labores de rescate y atención a las personas afectadas, como parte de una respuesta coordinada ante la emergencia.
Las autoridades continúan con la evaluación de la situación en las zonas impactadas, mientras se mantienen las operaciones de apoyo y la vigilancia ante posibles réplicas.