El Gobierno de Colombia anunció que declarará la “emergencia económica” para atender a las víctimas del terremoto de magnitud 7.4 registrado el lunes en el noroeste del país, que ha dejado más de 180 muertos. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, informó que se activará un crédito de hasta 450 millones de dólares con el Banco Mundial, recursos que podrían estar disponibles antes de finalizar la semana.
Durante una sesión conjunta en el Senado y la Cámara de Representantes, Gómez explicó que el Ejecutivo de Abelardo de la Espriella pondrá a disposición la totalidad del presupuesto del Fondo Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres, con el objetivo de brindar una respuesta inmediata a las necesidades más urgentes. “Vamos a priorizar partidas presupuestales que nos permitan canalizar esos recursos a la atención de desastres”, señaló.
El ministro subrayó que la ejecución de los fondos estará a cargo de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD), pese a que el presidente De la Espriella ha prometido una depuración del organismo. Gómez defendió estas medidas a pesar de las “gravísimas condiciones fiscales heredadas” del gobierno anterior, encabezado por Gustavo Petro, y enfatizó que la prioridad es atender a las víctimas.
El terremoto, con epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, se registró a las 07:34 horas locales y provocó daños severos en varias ciudades del centro y occidente del país. Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja, con al menos 165 edificios colapsados y miles de damnificados.