El pasado 29 de enero, autoridades federales y estatales confirmaron la desaparición de diez empleados de la empresa canadiense Vizsla Silver en el municipio de Concordia, Sinaloa, hecho que ha generado preocupación en el sector minero y entre colectivos de búsqueda.
De acuerdo con las fichas oficiales, los trabajadores fueron vistos por última vez el 23 de enero en la colonia Centro, aunque familiares señalaron que se encontraban en el fraccionamiento La Clementina. La Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México fue la primera en alertar sobre la privación ilegal de la libertad, posteriormente confirmada por las autoridades.
Las víctimas fueron identificadas como José Ángel Hernández Vélez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, Francisco Antonio Esparza Yáñez, José Manuel Castañeda Hernández, Saúl Alberto Ochoa Pérez, Antonio de la O Valdez, José Antonio Jiménez Nevárez, Javier Emilio Valdez Valenzuela, Javier Guillermo Vargas Valle y Miguel Tapia Rayón. Algunos de ellos se desempeñaban como ingenieros y personal de seguridad.
Familiares y colectivos de búsqueda han difundido sus rostros en redes sociales, exigiendo que sean encontrados con vida. “Sólo queremos que regrese con bien con toda la familia”, expresó Denisse Sanudo, sobrina de Miguel Tapia Rayón. El colectivo Madres Buscadoras de Sonora también se sumó a la exigencia, recordando que “estas personas no son sólo cifras en un expediente: son padres, hijos, hermanos”.
El 30 de enero, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que en la zona opera una célula de “Los Chapitos”. Días después, el gobernador Rubén Rocha Moya anunció el despliegue de casi mil 200 elementos de seguridad para reforzar la búsqueda de los trabajadores desaparecidos.