La crisis provocada por la pandemia del COVID-19 pudiera aumentar las insolvencias de empresas y hacer que las familias atraviesen mayores dificultades, alertó Agustín Carstens, director del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).
“El golpe a la solvencia todavía no se ha dejado notar del todo, se espera que sean las autoridades fiscales las que asuman el trabajo pesado. Es posible que aumenten las insolvencias de empresas y que las familias atraviesen dificultades”, afirmó.
El exsecretario de Hacienda del gobierno de Felipe Calderón sostuvo que las economías emergentes, que han sufrido un paro en sus actividades, en los flujos de capital y en las exportaciones de materias primas y remesas, son las que tendrán especialmente riesgos más elevados.
Tras dar un discurso con motivo de la Asamblea General Anual del BIS, se pronunció porque las próximas tareas de los responsables políticos aborden las solvencias, se prepararen para la recuperación y ajusten la economía al mundo post pandémico.
Redacción ContraRéplica
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