El Departamento de Guerra de Estados Unidos informó que fuerzas militares interceptaron en el océano Índico al petrolero Aquila II, acusado de incumplir las restricciones impuestas por el presidente Donald Trump sobre transferencias de crudo en el Caribe. La operación se realizó sin incidentes en la zona de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (Indopacom).
Según el Pentágono, el buque había intentado evadir la cuarentena marítima decretada en diciembre contra embarcaciones sancionadas vinculadas a Venezuela y Cuba. El Aquila II fue rastreado desde el Caribe hasta el Índico, donde finalmente fue abordado por las fuerzas estadounidenses.
Este caso representa la octava incautación de un barco desde que se implementó el bloqueo, parte de la operación denominada “Lanza del Sur”. Washington sostiene que las medidas buscan presionar a los gobiernos de Caracas y La Habana mediante el control de sus rutas de suministro energético.
La acción refuerza la estrategia de Estados Unidos de extender su capacidad de interdicción más allá del Caribe, demostrando que el alcance de sus operaciones militares puede perseguir embarcaciones sancionadas en cualquier región marítima.