Durante el 17 Congreso Internacional de Transporte, especialistas y autoridades de movilidad de Jalisco, Ciudad de México, Quintana Roo y Aguascalientes coincidieron en que los sistemas de transporte público requieren subsidios y nuevas fuentes de financiamiento, ya que no pueden mantenerse únicamente con el pago de la tarifa de los usuarios.
En la mesa “Gobernanza que transforma: el nuevo rol de la autoridad en el transporte público”, moderada por Jesús Padilla Zenteno, se discutieron alternativas como impuestos vinculados al uso de la ciudad, derechos, esquemas de compensación urbana y modelos de largo plazo que garanticen ingresos permanentes.
Diego Monraz Villaseñor advirtió que la creatividad financiera de los gobiernos locales “ya no es opcional, es de supervivencia”, y señaló que los municipios deben asumir corresponsabilidad en el financiamiento, especialmente cuando los desarrollos urbanos generan nuevas necesidades de movilidad sin recursos asociados.
Rafael Hernández Kotasek explicó que en su entidad se analizan mecanismos como fotomultas, licencias, publicidad y ajustes fiscales para dejar ingresos anclados al transporte público. Ricardo Serrano Rangel agregó que los costos del uso de la vía pública deberían beneficiar directamente al transporte colectivo, al señalar que “el transporte privado es el más subsidiado”.
Por parte de la Ciudad de México, Carlos Arturo González Gordillo destacó que la administración capitalina trabaja en modelos de transporte con visión de largo plazo, considerando operación, tecnología, calidad del servicio y experiencia de viaje, además de enfrentar el reto del crecimiento de motocicletas y scooters con sistemas colectivos más seguros y accesibles.