Once personas murieron este domingo luego de que una avioneta utilizada para actividades de paracaidismo se desplomara poco después de despegar del aeródromo de Nancy-Essey, en el este de Francia. De acuerdo con las autoridades, la aeronave presentó una avería en pleno ascenso y cayó en la localidad de Tomblaine, sin causar víctimas entre la población.
El prefecto del departamento de Meurthe y Mosela, Yves Séguy, confirmó que los 11 ocupantes perdieron la vida en el accidente y señaló que el siniestro ocurrió en una zona urbanizada, aunque no se registraron daños colaterales. Según información difundida por medios locales, entre las víctimas se encontraban el piloto, cinco instructores de paracaidismo y cinco personas que realizarían un salto.
Sitios especializados en seguimiento de vuelos identificaron la aeronave como un Pilatus PC-6 monomotor, modelo empleado con frecuencia para el transporte de paracaidistas y carga. El avión cayó pocos instantes después del despegue, lo que movilizó a cuerpos de emergencia y fuerzas de seguridad que acordonaron el área.
Las autoridades francesas iniciaron una investigación para determinar las causas precisas de la avería que habría provocado el accidente. Al lugar también acudieron funcionarios del gobierno para supervisar las labores de atención y el desarrollo de las diligencias periciales.