El gobierno federal ha informado que ha destinado más de 55 mil millones de pesos para la implementación de planes de justicia y desarrollo dirigidos a comunidades indígenas y afromexicanas en México, como parte de una estrategia de atención directa a estos sectores.
De acuerdo con la información oficial, estos recursos se han distribuido mediante 21 planes de justicia y desarrollo regional, con los que se han beneficiado más de 3 mil comunidades pertenecientes a 34 pueblos indígenas, así como 318 localidades afromexicanas en distintas regiones del país.
Las autoridades federales señalaron que este esquema de inversión se basa en la entrega directa de recursos a las comunidades, con el objetivo de fortalecer la autonomía local y garantizar que las decisiones sobre su uso se tomen en asambleas comunitarias, donde se definen las obras y acciones prioritarias.
Asimismo, se han impulsado programas complementarios en materia de infraestructura social, educación y preservación de lenguas indígenas, con el propósito de atender tanto necesidades básicas como la protección del patrimonio cultural.
El gobierno federal destacó que estas acciones forman parte de una política de reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios y de ampliación de su participación en la toma de decisiones públicas.