Amnistía Internacional condenó la desaparición del activista ambiental José Luis Silva Andrade, quien fue visto por última vez el 15 de julio cuando acudió a verificar un reporte de tala ilegal en la comunidad de Agua Fría, Michoacán. La organización pidió a la Fiscalía General de la República, a la Comisión Nacional de Búsqueda y a las autoridades estatales desplegar de manera urgente los recursos necesarios para localizarlo con vida.
La ONG subrayó que el caso se da en un contexto de alto riesgo para quienes defienden los bosques y el territorio en la región, donde son frecuentes las amenazas y agresiones. Además, exigió que la principal línea de investigación considere su labor como defensor ambiental, conforme a estándares nacionales e internacionales de protección de derechos humanos.
Amnistía también solicitó al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas implementar medidas de seguridad para la familia de Silva Andrade y los integrantes de la comunidad de Agua Fría, con el fin de prevenir nuevas agresiones. “La desaparición de una persona defensora del medioambiente es un ataque contra quienes protegen el territorio y contra el derecho de las comunidades a un medio ambiente sano”, advirtió la organización.
El pronunciamiento se suma al de otras entidades como Front Line Defenders y Serapaz, que han alertado sobre las amenazas vinculadas a la tala ilegal y el despojo de tierras en Agua Fría. Según Front Line Defenders, Silva Andrade fue retenido por un hombre presuntamente ligado a un grupo delictivo, quien presionó a su familia para ceder tierras. La ONG recordó que desde febrero se habían denunciado amenazas contra la familia y la comunidad, sin avances en las investigaciones.
Silva Andrade es hermano de Rolando Silva Andrade, líder comunitario con más de cuatro décadas en la defensa de los manantiales y el territorio. De acuerdo con cifras de Front Line Defenders, al menos 93 defensores ambientales han sido desaparecidos en México entre 2006 y 2024