El escritor mexicano Gonzalo Celorio fue distinguido con el Premio Cervantes, máximo reconocimiento de las letras en español, convirtiéndose en el séptimo autor de México en obtenerlo. La ceremonia se realizó en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, donde el literato evocó sus orígenes familiares, su vínculo con Asturias y Cuba, así como la influencia de El Quijote en su obra y en su vida.
Celorio, nacido en la Ciudad de México en 1948, destacó el papel del humor en la literatura como una forma de resistencia y sabiduría. En su discurso recordó a su padre y a sus antepasados, además de rendir homenaje a Miguel de Cervantes y a escritores como Carlos Fuentes, subrayando la vigencia del canon cervantino como modelo de insubordinación y modernidad.
El autor se sumó a una lista de figuras reconocidas con este galardón, entre ellas Octavio Paz, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska y Sergio Pitol. El rey Felipe VI cerró el acto describiendo a Celorio como una voz literaria consolidada, elegante y reflexiva, que refleja tanto el México contemporáneo como la condición humana.