La administración ambiental debe convertirse en un eje transversal en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas en México, coincidieron especialistas en gobernanza y medio ambiente durante un encuentro reciente. Destacaron que esta integración permitiría construir instituciones más sólidas, con autoridad, independencia y responsabilidad para afrontar los desafíos del cambio climático y el deterioro ecológico.
Durante el análisis, se hizo hincapié en la necesidad de que la administración pública ambiental evolucione hacia un modelo que no sólo se limite a crear nuevas dependencias, sino que transforme la estructura de acción pública. Esto implica una gestión que adopte la sustentabilidad como principio rector y que articule mecanismos de participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas.
Los especialistas señalaron que el proceso de profesionalización y descentralización de la gestión ambiental debe acercarse a los territorios para fortalecer su capacidad operativa. Sin embargo, reconocieron que aún existe una brecha considerable que impide consolidar una administración eficiente y con suficiente alcance local. También destacaron que, aunque en México ha habido avances, es urgente robustecer las capacidades institucionales en estados y municipios, donde muchas veces se carece de personal técnico, financiamiento y coordinación intergubernamental.
Uno de los aspectos más subrayados fue la necesidad de establecer modelos de gobernanza ambiental incluyentes, que favorezcan la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones. En este sentido, se planteó que el desarrollo institucional debe responder a una lógica de corresponsabilidad, en la cual los actores sociales y gubernamentales compartan tanto retos como soluciones.
Además, se abordó la importancia de reconocer a la ciudadanía como un actor clave en la protección ambiental, ya que el involucramiento social permite ejercer presión pública, fomentar la vigilancia sobre el cumplimiento de normas y enriquecer las estrategias de conservación.