La convocatoria de la plataforma Marcha por Nuestra Democracia tuvo una tímida respuesta entre los mexicanos residentes en Europa, con números reducidos en todas las ciudades participantes.
En Madrid, la concentración más multitudinaria, apenas congregó alrededor de 60 personas frente a la residencia oficial del embajador mexicano en España, Quirino Ordaz Coppel, pero fue disuelta rápidamente por la policía española al carecer del permiso correspondiente.
Ricardo Alaniz Posada, ex senador panista por Guanajuato, se unió a la marcha mientras realizaba turismo en Madrid. Los manifestantes desplegaron pancartas con mensajes contra el gobierno de López Obrador y a favor de la democracia. Sin embargo, la policía intervino tras notar la falta de autorización para la concentración.
En otras ciudades europeas, la participación fue aún menor: 21 personas en Londres, 28 en Barcelona, 8 en Lisboa y menos de 5 en Cádiz.
En todas las protestas, la presencia de mascotas, jóvenes universitarios y familias mexicanas fue evidente, aunque algunos se retiraron al notar la presencia policial. La ausencia de ex presidentes mexicanos que residen en Europa fue notable.
Foto por Cuarto Oscuro