El director ejecutivo de Mercedes-Benz Group AG rechazó una propuesta de la administración del presidente Donald Trump para trasladar la sede de la automotriz desde Alemania a Estados Unidos, según declaraciones del propio ejecutivo a un medio alemán.
Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, explicó que la oferta le fue planteada hace aproximadamente un año por el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, quien ofreció ventajas fiscales e incentivos para atraer la compañía al país norteamericano. El directivo destacó que, aunque la empresa es global y continúa invirtiendo en Estados Unidos, sus raíces históricas y su base industrial en la región de Suabia, Alemania, no pueden ser “arrancadas” de la tierra.
Källenius señaló que la propuesta de Lutnick refleja la intensa competencia global por atraer inversión y capital, pero afirmó que Mercedes-Benz mantiene su compromiso con Alemania como su centro central de operaciones. Aunque declinó la oferta de reubicación, la compañía ha anunciado planes de trasladar parte de la producción de un SUV desde Alemania a su planta en Tuscaloosa, Alabama, como parte de su estrategia global de manufactura.
El debate alrededor del traslado empresarial ocurre en un contexto de críticas del presidente Trump hacia el desequilibrio comercial entre Estados Unidos y Alemania en el sector automotriz, especialmente centradas en la presencia de vehículos europeos en las calles estadounidenses.
Empresas como Mercedes-Benz continúan evaluando su presencia global y sus inversiones, mientras equilibran decisiones estratégicas con sus raíces históricas y las dinámicas del mercado internacional.