Por Federico Reyes
La selección mexicana afrontará este miércoles su último compromiso de la fase de grupos del Mundial 2026 ante República Checa con la clasificación a los dieciseisavos de final ya asegurada, aunque bajo un ambiente marcado por las dudas sobre su funcionamiento futbolístico.
El equipo dirigido por Javier Aguirre llega al partido en el estadio Azteca como líder del Grupo A, tras derrotar 2-0 a Sudáfrica y 1-0 a Corea del Sur. Sin embargo, más allá de los resultados, el rendimiento mostrado por el Tri ha generado críticas entre aficionados y analistas debido a la falta de contundencia y espectáculo.
México tiene ante sí la posibilidad de completar por primera vez una fase de grupos perfecta con nueve puntos. El mediocampista Erik Lira dejó claro que el objetivo es cerrar con una victoria para llegar fortalecido a la siguiente ronda. “Tenemos que ganar el partido. No hay mejor emoción que ganar los nueve puntos y llegar a la siguiente fase con confianza”, afirmó.
Tras el triunfo ante Sudáfrica, Aguirre reconoció que su equipo dejó escapar la oportunidad de conseguir un marcador más amplio. “Nos relajamos”, admitió el estratega, quien también señaló que a sus jugadores les faltó verticalidad para aprovechar las ventajas numéricas que tuvieron durante el encuentro.
La victoria sobre Corea del Sur tampoco disipó las dudas. El conjunto mexicano encontró el gol gracias a un error del portero rival y generó pocas oportunidades ofensivas. “Fue un partido muy táctico y muy difícil de digerir para la afición”, reconoció Aguirre.
Las críticas no han cesado. El exseleccionador Ricardo “Tuca” Ferretti calificó a México como “el peor de los tres anfitriones”, mientras que Hugo Sánchez pidió al equipo “ser más atrevidos” y afrontar el duelo ante los checos con una mentalidad más ofensiva.
Aguirre, por su parte, aseguró que el equipo no bajará la intensidad pese a tener el boleto asegurado. “Es muy importante cerrar bien la fase de grupos. No queremos regalar nada”, sostuvo el técnico, quien reiteró que su prioridad es ganar y seguir avanzando en el torneo.
Otro de los temas que rodean al Tri es la posibilidad de que Guillermo Ochoa dispute minutos ante República Checa. El arquero de 40 años podría despedirse de la selección en una Copa del Mundo, aunque existe división de opiniones respecto a si debe ocupar el puesto de Raúl Rangel. Mientras el exportero Óscar “Conejo” Pérez considera que sería un reconocimiento merecido, el analista Jorge Valdano opinó que “Un Mundial no es el lugar para hacer diplomacia”.
Del lado europeo, el seleccionador Miroslav Koubek reconoció que República Checa no está satisfecha con su desempeño tras sumar apenas un punto en dos partidos, aunque mantiene la esperanza de lograr la clasificación. “Los milagros ocurren”, afirmó el técnico, quien destacó el respeto que existe hacia el fútbol mexicano y la afición que acompañará al Tri en el Azteca.
México buscará así cerrar la primera fase con paso perfecto y, al mismo tiempo, ofrecer una actuación que despeje las dudas que han acompañado sus primeras presentaciones en el Mundial.