La migración anual de la mariposa monarca ha comenzado a teñir de naranja los bosques michoacanos. Millones de ejemplares provenientes de Canadá y Estados Unidos han llegado al santuario de El Rosario, en el municipio de Ocampo, donde permanecerán durante la temporada invernal.
Habitantes y guías comunitarios informaron que las primeras mariposas fueron avistadas desde el 3 de noviembre en el cerro El Campanario, dentro del ejido El Rosario. Actualmente se han identificado tres concentraciones principales y se espera la formación de una cuarta colonia en los próximos días, lo que refleja un repunte respecto a años anteriores.
Autoridades estiman que cerca de ocho hectáreas de bosque podrían cubrirse con estos insectos, una extensión mayor a la registrada en temporadas recientes. Para el acceso del público, se abrirá un área controlada de observación de aproximadamente dos hectáreas, con el propósito de evitar afectaciones al entorno natural.
El santuario abrirá oficialmente sus puertas el 21 de noviembre, y un día después se realizará una ceremonia cultural para conmemorar el inicio del periodo de hibernación de la especie, considerada un símbolo de transformación y resistencia.
Como parte de los esfuerzos de conservación, se mantienen programas de reforestación con oyamel y pino, además de labores de vigilancia para frenar la tala clandestina en la zona núcleo de la reserva. Sin embargo, ambientalistas advierten que el cambio climático, la pérdida de hábitat y el uso de pesticidas en Norteamérica continúan siendo amenazas importantes para la supervivencia de la monarca.
El fenómeno migratorio de la mariposa monarca no sólo es un acontecimiento biológico de relevancia internacional, sino también un motor turístico y cultural para las comunidades de Michoacán, que cada año se preparan para recibir a miles de visitantes atraídos por uno de los espectáculos naturales más emblemáticos de México.