Mujeres indígenas desplazadas de la Montaña Baja de Guerrero difundieron un video en redes sociales donde, con el rostro cubierto por temor a represalias, denunciaron la violencia del grupo criminal Los Ardillos y acusaron a la presidenta Claudia Sheinbaum de ignorar sus llamados de auxilio. En el material, las mujeres relatan que comunidades enteras —incluidos niños y ancianos— han sido abandonadas y pidieron ayuda incluso al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, gesto que organizaciones indígenas interpretan como una muestra de desesperación y no como respaldo a la injerencia extranjera.
Las voces en la grabación describen un escenario de extrema vulnerabilidad: familias escondidas, viviendas incendiadas y comunidades sin rumbo. “Si nos miran por ahí, nos van a agarrar y nos van a torturar, nos van a hacer en pedazos. Por eso tapamos el rostro”, se escucha en el video. Entre las denuncias destacan la inacción del Ejército y la Guardia Nacional, la quema de casas y la falta de respuesta del gobierno federal.
La emergencia comenzó el 6 de mayo de 2026, cuando Los Ardillos atacaron comunidades de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, en Chilapa. Según el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el CIPOG-EZ, los agresores utilizaron drones con explosivos y armas de alto calibre durante más de ocho horas. El saldo reportado hasta ahora es de 76 integrantes del CIPOG-EZ asesinados, 25 desaparecidos y más de 800 familias desplazadas.
Organizaciones indígenas advierten que la situación refleja el abandono institucional y la urgencia de medidas inmediatas para garantizar seguridad y condiciones de vida dignas a las comunidades afectadas.