Desde el inicio de este sábado, el Valle de México enfrenta un nuevo desafío en el suministro de agua proveniente del Sistema Cutzamala, afectando a 12 alcaldías de la Ciudad de México y 16 municipios mexiquenses. Este recorte, el segundo del año y el cuarto desde 2022, responde a las graves sequías que han impactado al Sistema Cutzamala, evidenciando la necesidad de medidas preventivas.
"De manera colegiada la Conagua, CAEM y Sacmex han tomado la determinación de reducir a 9.2 metros cúbicos por segundo, en un acto de responsabilidad para evitar llegar al nivel mínimo de operación," anunció Citlalli Peraza Camacho, directora del Organismo de Cuenca de Aguas del Valle de México.
La disminución de tres metros cúbicos por segundo, pasando de 12.2 a 9.2 metros cúbicos, busca evitar alcanzar niveles críticos que afectarían la operación del Sistema Cutzamala. Según Peraza Camacho, de haber continuado con el envío de agua como hasta ahora, se habría llegado a niveles mínimos para el 3 de abril de 2024.
Rafael Carmona, coordinador general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), detalló que esta medida impactará en la distribución de agua con buena presión, especialmente en el poniente de la Ciudad. No obstante, las alcaldías de Xochimilco, Milpa Alta, Tláhuac y Gustavo A Madero no se verán afectadas, ya que reciben agua de pozos ubicados en otras áreas.
El jefe de Gobierno, Martí Batres, reconoció la situación crítica del Cutzamala, señalando la falta de lluvias en la zona que lo nutre desde 2019. Ante esto, anunció medidas para asegurar el abastecimiento y distribución adecuada del agua a la población.
"Prácticamente no llovió en la zona que nutre el Cutzamala durante el periodo pasado de lluvias y esto hizo que mantuviéramos el caudal que estaba en esta zona, por lo tanto, se van a tener que tomar medidas para poder distribuir el agua del Cutzamala a lo largo del tiempo, que permita que no se agote," explicó Batres.
En respuesta a esta reducción, se han planificado acciones conjuntas entre las autoridades de la Ciudad de México y el Estado de México. Estas incluyen una inversión de 319 millones de pesos para la recuperación del abastecimiento, programada para el próximo año, así como mantenimiento y rehabilitación de la infraestructura eléctrica de la red de agua potable.
Además, se acordaron medidas como la erradicación de la extracción ilegal del agua, la regularización de tomas y la creación de un banco de datos unificado para el cuidado del líquido en todo el Valle de México. Estas iniciativas buscan afrontar los retos actuales y futuros en el suministro de agua en la región.