Ante un sistema penitenciario que mantiene a casi la mitad de las mujeres privadas de la libertad sin sentencia, organizaciones feministas en México presentaron una guía para prevenir la violencia institucional y garantizar procesos judiciales con perspectiva de género.
Según datos oficiales, hasta abril de 2025 el 49.4% de las mujeres encarceladas no había recibido sentencia, frente al 38% de los hombres. La Red Feminista por el Acceso a la Justicia, integrada por siete organizaciones, elaboró la “Guía de actuación para visibilizar y atender las violencias y prácticas discriminatorias que ejercen las personas operadoras del sistema de justicia penal en México”, basada en testimonios de mujeres denunciantes e imputadas en Ciudad de México, Estado de México y Jalisco.
El diagnóstico revela patrones de violencia institucional como revictimización, descrédito de testimonios, falta de perspectiva de género y obstáculos para acceder a la justicia. Entre los casos documentados destaca el de María, quien pasó 19 años en prisión preventiva acusada de secuestro antes de ser absuelta en 2024, lo que le dejó secuelas emocionales y familiares.
La guía también denuncia tortura física y psicológica, violencia sexual, abandono sanitario y carencia de productos de higiene menstrual en los centros penitenciarios. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) 2021, el 64.4% de las mujeres encarceladas sufrió violencia psicológica antes de ser presentada ante una autoridad, mientras que 29.9% recibió amenazas contra su familia y 15% experimentó violencia sexual durante su reclusión.
María Luisa Montoya García, de la organización Haz Valer Mi Libertad, señaló que el sistema penal “castiga doblemente” a las mujeres y subrayó la necesidad de visibilizar estas prácticas para impulsar cambios estructurales que garanticen justicia con enfoque de género.