La economía mexicana registró un avance de 1.8 % anual en el cuarto trimestre de 2025, superando la estimación preliminar del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 1.6 % y marcando el mayor ritmo de crecimiento desde el primer trimestre de 2024, impulsado especialmente por el sector servicios y el agropecuario, informó el organismo estadístico.
Aunque durante todo 2025 el Producto Interno Bruto (PIB) acumuló un crecimiento de apenas 0.8 % en términos ajustados por estacionalidad —la cifra más baja desde 2020 y cuarta desaceleración anual consecutiva—, el desempeño del último trimestre sugiere cierta recuperación hacia el cierre del año. La expansión trimestral fue de 0.9 % con respecto al trimestre anterior, la más alta en cinco trimestres, con aumentos en servicios, comercio y una mejora en la actividad industrial tras periodos de contracción.
Especialistas señalan que aunque se evitó una recesión económica, persisten desafíos estructurales como la inversión fija débil, la mayor informalidad y la productividad limitada, lo que ha colocado a México en una situación de crecimiento modesto. Las proyecciones de varios analistas estiman que en 2026 la economía seguirá con avances moderados, con expectativas de crecimiento del PIB que oscilan entre 1.3 % y 1.8 %, influenciadas por factores externos e internos como la desaceleración de la economía estadounidense, la política comercial y el nivel de las tasas de interés.