Los saberes y prácticas relacionados con la elaboración del pan dulce tradicional fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, mediante un decreto publicado en la Gaceta Oficial de la capital.
La declaratoria reconoce la importancia de las técnicas artesanales, recetas y conocimientos transmitidos entre generaciones por las comunidades dedicadas a la elaboración de este tipo de productos, así como su relación con la memoria colectiva, las tradiciones y las celebraciones familiares y comunitarias.
Entre las piezas que forman parte de esta tradición se encuentran las conchas, cuernitos, orejas, besos, donas y otras variedades de pan dulce. El decreto establece que las acciones para su protección y preservación deberán sujetarse al Plan de Salvaguardia elaborado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
De acuerdo con información del sector panificador, en México existen más de 2 mil 500 variedades de pan, de las cuales más de mil corresponden a pan dulce. Asimismo, se estima que tres de cada cuatro familias consumen diariamente alguna variedad de productos de panadería.
El reconocimiento también coincide con la realización del Primer Festival del Pan Dulce Mexicano, efectuado del 11 al 13 de septiembre en la Utopía Elena Poniatowska Amor, en la alcaldía Coyoacán, donde se presentaron actividades relacionadas con la historia, elaboración y preservación de esta tradición.
En el marco de estas actividades, el maestro panadero Ángel Castañón Rivera recibió el reconocimiento como Panadero de las Américas 2026, convirtiéndose en el primer mexicano en obtener esta distinción otorgada por la Confederación Interamericana de la Industria del Pan.