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Nación
El exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, continúa en paradero desconocido desde que solicitó licencia al cargo el 2 de mayo de 2026. La desaparición ocurrió luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara una acusación formal en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Hasta el 8 de julio de 2026, no se han reportado avances significativos en las investigaciones para localizarlo, lo que genera incertidumbre en el ámbito político y social.
Los hechos se remontan al 29 de abril de 2026, cuando la justicia estadounidense imputó a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios mexicanos por conspirar con el Cártel de Sinaloa. Se les acusa de haber aceptado sobornos y apoyo electoral a cambio de protección política. Ante estas acusaciones, Rocha Moya solicitó licencia temporal el 2 de mayo, argumentando que su decisión buscaba no perjudicar al movimiento de la Cuarta Transformación y que mantenía la conciencia tranquila.
El 12 de mayo de 2026, fuentes de inteligencia citadas por el semanario Proceso indicaron que Rocha Moya habría sido trasladado en un helicóptero militar desde el Palacio de Gobierno de Sinaloa, acompañado de dos de sus hijos. Sin embargo, su paradero exacto sigue sin confirmarse. La Fiscalía General de la República (FGR) informó el 13 de mayo que aún no había citado al exmandatario para declarar, mientras integraba en un expediente las investigaciones relacionadas con el secuestro de Ismael 'El Mayo' Zambada y otros casos.
La desaparición de Rocha Moya adquiere relevancia debido al incremento de la violencia en Sinaloa durante su administración. Según datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, las desapariciones en el estado aumentaron un 252% entre 2022 y 2025, pasando de 270 a 951 casos. Además, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó las cuentas bancarias de Rocha Moya, su familia y otros funcionarios clave como medida preventiva ante las investigaciones en curso.
A más de dos meses de su desaparición, la falta de información oficial sobre el paradero de Rubén Rocha Moya y el progreso de las indagatorias genera preocupación en la opinión pública. La crisis de violencia que atraviesa Sinaloa y las graves acusaciones en su contra mantienen el caso en el centro del debate nacional, mientras las autoridades no ofrecen respuestas claras sobre su ubicación ni sobre el avance de las investigaciones.