El tercer y último informe de la compañía noruega DNV revela fallas en la inspección y mantenimiento de la Línea 12 del Metro, mismas que pudieron haber incidido en el colapso del 3 de mayo de 2021 que dejó 26 personas muertas.
El documento, que publicó el diario español El País, suma dichos factores a los problemas de diseño, la construcción, la supervisión de la obra, asegurando que de haberse atendido todos lo anterior, se “habría evitado el colapso del tramo elevado”.
Al respecto, no se respetó el diseño original, de acuerdo con las bitácoras a las que accedieron los responsables del informe sobre la Línea 12 del Metro.
También, existió una deficiencia en la certificación de la obra del servicio de transporte, pues no se contempló a un organismo independiente que diera su opinión sobre las características de la construcción. Además, no existió una correcta supervisión del proyecto.
El tercer factor que señala la empresa DNV, dentro de los elementos para evitar un accidente, se encuentra en la instalación correcta de los pernos, algo que ya se había señalado con anterioridad como una de las causas.
La ausencia de inspecciones y mantenimiento completan los factores de una tragedia anunciada, pues, en el informe de DNV, según recoge El País, desde su construcción en 2012 no hay registro de las inspecciones correspondientes, solo siete años después.
En cuanto a la revisión del 2019, la empresa noruega aseguró que no fue un proceso significativo y concluyente, pues el periodo en el que se llevó a cabo fue reducido, con una muestra que carece de representatividad.
El pasado 04 de mayo, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó de “tendencioso” el informe de DNV, que fue contratado por el propio Poder Ejecutivo de capitalino, e informó que desde semanas antes inició la rescisión del contrato con la empresa noruega y se interpuso una demanda civil en contra de la misma.
La mandataria capitalina calificó como deficiente el tercer y último reporte elaborado por DNV, a la que acusó de responder a los intereses de opositores del Gobierno Federal y de su Administración, aunque no presentó ninguna prueba de ello. Por su parte, la empresa noruega emitió un comunicado, en el que aseguró que la metodología seguida en el tercer informe mantuvo el mismo rigor aplicado en las primeras dos entregas.
“Iniciamos la rescisión del contrato desde hace semanas. Es un informe, este tercer informe, deficiente, mal ejecutado, con problemas técnicos, tendenciosos y falso por esta razón es que iniciamos este procedimiento de rescisión de contrato y demanda civil contra la empresa y es parte de este uso que hacen los adversarios que no tienen ninguna moral, ninguna ética”, aseguró la mandataria capitalina en conferencia de prensa.
“Estamos valorando si incluso un juicio penal. Convirtió un informe técnico en algo político, ¿cómo vamos a permitir algo como eso?”, insistió Sheinbaum Pardo, quien también amagó con no dar a conocer el informe y dijo que, en caso de que este se haga público, podría haber consecuencias legales, debido al contrato de confidencialidad firmado entre las partes.
Imagen: Cuartoscuro