Familiares, amigos, bomberos, policías y vecinos se reunieron este jueves para celebrar una misa en memoria de las 32 personas fallecidas en la explosión de una pipa bajo el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, ocurrida hace un año. El homenaje incluyó fotografías e imágenes de las víctimas, recordando la magnitud del siniestro que también dejó decenas de heridos.
Entre las historias más conmovedoras se recordó a Alicia Matías Teodoro, quien protegió con su cuerpo a su nieta Jazlyn Azuleth durante el accidente. La menor fue trasladada a Texas para recibir tratamiento por las quemaduras, aunque su madre, Cynthia Yazmín Carrillo, denunció que actualmente enfrenta dificultades para continuar con la atención médica debido a problemas con la visa.
“Ha sido un año muy difícil para toda mi familia. Hemos pasado por muchas cosas, pero seguimos adelante con el corazón”, expresó Carrillo ante medios de comunicación. La madre señaló que las rehabilitaciones han mostrado avances, aunque persiste un inconveniente en una de las manos de su hija.
La misa se convirtió en un espacio de unión y resiliencia para las familias afectadas, quienes reiteraron la necesidad de apoyo institucional para garantizar la atención médica y psicológica de los sobrevivientes.