La implementación de la nueva disposición para separar residuos en la Ciudad de México aún carece de claridad, lo que ha generado incertidumbre entre ciudadanos y autoridades locales. Aunque la medida busca mejorar el manejo de desechos y reducir el impacto ambiental, no se ha definido con precisión la fecha de entrada en vigor ni los lineamientos específicos que deberán seguir los habitantes de la capital.
De acuerdo con autoridades capitalinas, el objetivo es establecer un sistema más eficiente de separación de basura que permita incrementar el reciclaje y disminuir la cantidad de residuos enviados a rellenos sanitarios. Sin embargo, vecinos y trabajadores de limpia han señalado que no existe información suficiente sobre cómo se aplicará la medida ni cuáles serán las sanciones en caso de incumplimiento.
La Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX ha reiterado que la estrategia forma parte de un plan integral de gestión de residuos sólidos urbanos, pero reconoció que aún se trabaja en la definición de los mecanismos de supervisión y en la capacitación de personal encargado de la recolección.
Especialistas en temas ambientales advierten que para que la medida tenga éxito es indispensable garantizar campañas de información claras y accesibles, además de infraestructura adecuada para la clasificación y procesamiento de los desechos. Sin estos elementos, la disposición podría enfrentar dificultades en su aplicación práctica.
Mientras tanto, organizaciones vecinales y colectivos ambientales han solicitado al gobierno capitalino mayor transparencia en la comunicación de los plazos y reglas, con el fin de que la ciudadanía pueda adaptarse de manera ordenada a la nueva forma de manejo de residuos.