Claudia Bolaños
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó que exista influencia de Julio Scherer Ibarra en su administración y aseguró que su gobierno no tolera actos de corrupción.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que no hay injerencia del exfuncionario en decisiones de su gobierno, luego de señalamientos recientes en torno a su posible participación en asuntos públicos.
Sheinbaum sostuvo que su administración mantiene una política de cero tolerancia a la corrupción y reiteró que cualquier irregularidad será investigada y sancionada conforme a la ley.
Indicó que su gobierno se rige por principios de transparencia y legalidad, por lo que no permitirá prácticas indebidas ni la intervención de actores externos en la toma de decisiones.
La presidenta enfatizó que las instituciones encargadas de investigar posibles actos de corrupción actúan con autonomía y que, en caso de existir denuncias, deben seguirse los cauces legales correspondientes.
Además, la mandataria afirmó que no ha tenido contacto reciente con Scherer Ibarra, al señalar que desde hace tiempo, no lo ve ni mantiene comunicación directa.
En ese contexto, expresó que antes eran cefcanos.
Y añadió que el ejercicio del poder implica un entorno más cerrado en lo personal, al señalar que “en este puesto uno tiene pocos amigos”, y reiteró que no hay influencia de personas cercanas en las decisiones de su gobierno.
Añadió que en lo personal, “en este puesto uno tiene pocos amigos”.
Dijo que tiene un chat con sus amigos de la primaria con quienes plática, pero ahora son pocas sus amistades y así tiene que ser por su envestidura.