Antes de dirigirse a Pekín para participar en el tercer foro internacional sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el presidente ruso, Vladimir Putin, instó a una tregua humanitaria inmediata en Medio Oriente.
En una serie de llamadas telefónicas, Putin discutió la situación con líderes de la región, incluyendo al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, así como a los presidentes de Egipto, Irán y Siria. También expresó sus condolencias al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
El Kremlin anunció que Rusia está dispuesta a coordinar esfuerzos con "socios constructivos" para poner fin a las hostilidades y estabilizar la situación en la región. Putin remitió al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para una tregua humanitaria inmediata que tenga un carácter equilibrado y apolítico.
Los líderes de la ANP y los presidentes de Egipto, Irán y Siria compartieron su "extrema preocupación" por el riesgo de una guerra regional debido a la escalada militar y coincidieron en que es urgente declarar un alto el fuego y proporcionar ayuda humanitaria a la población palestina en la Franja de Gaza.
Todos los líderes involucrados señalaron que la actual escalada sin precedentes es el resultado del fracaso de la política de Estados Unidos en la región y del incumplimiento de los acuerdos de la ONU para crear dos Estados, uno israelí y otro palestino.
Putin reiteró la necesidad de reanudar el proceso de arreglo político en Medio Oriente, con el objetivo de encontrar una solución justa y duradera al problema palestino, que incluya la creación de un Estado independiente que coexista en paz y seguridad con Israel.
En su llamada a Netanyahu, el presidente ruso expresó sus condolencias por las víctimas israelíes y condenó firmemente cualquier acción que cause víctimas entre la población civil, especialmente mujeres y niños.
Foto por AFP