Familiares, amigos y vecinos mantienen viva la esperanza de encontrar a Jeshua Cisneros Lechuga, un joven de 18 años desaparecido desde el 13 de noviembre. Fue visto por última vez en la colonia Jardines de la Hacienda; un video reciente muestra que caminó por la lateral de la autopista México–Querétaro con rumbo a su domicilio, pero desde entonces no se sabe nada de él.
Desde su desaparición, los allegados de Jeshua —acompañados por vecinos— han promovido manifestaciones, brigadas de búsqueda y la difusión de un boletín de búsqueda. Incluso el 19 de noviembre bloquearon durante dos horas la caseta de cobro de Tepotzotlán en la autopista México–Querétaro, con pancartas que exigían su localización (“Seis días de agonía y la Fiscalía no da resultados”, “Vivo se fue, vivo lo queremos”). Hasta el momento, no hay señales de su paradero.
Además, continúa la búsqueda de Kimberly Hilary Moya González, estudiante del CCH Naucalpan, ausente desde el 2 de octubre. A más de 45 días de su desaparición no hay indicios sobre su destino. Aunque dos hombres —identificados como Gabriel Rafael “N” y Paulo Alberto “N”— están imputados por el delito de desaparición cometida por particulares, las investigaciones no han permitido localizarla.
Por su parte, en el municipio de Hueypoxtla se intensifica la búsqueda de Cristofer Gael Morales Montiel, de 13 años, desaparecido el 1 de noviembre tras salir de su casa para participar en un concurso de disfraces por Día de Muertos. Las autoridades municipales, Protección Civil, policías y familiares han recorrido varios puntos del municipio en su búsqueda. Recientemente acudieron a Tulancingo, Hidalgo, para verificar un posible hallazgo —pero descartaron que se tratara de él. Hasta ahora no hay pistas confiables.
En todos estos casos —Jeshua, Kimberly y Cristofer— las brigadas de localización cuentan con el apoyo de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México (Cobupem), así como de familiares y vecinos. Sin embargo, a la fecha, ninguno de los jóvenes ha regresado a casa.
La creciente cantidad de desapariciones en municipios del Estado de México, sumada a la ausencia de resultados concretos, ha encendido alertas entre comunidades, colectivos de búsqueda y familiares, quienes exigen a las autoridades respuestas claras y acciones efectivas para dar con los jóvenes.