La Ciudad de México se prepara para una derrama económica superior a los 6,200 millones de pesos con motivo del Super Bowl LX, que se disputará este domingo 7 de febrero en Santa Clara, California. De acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO CDMX), la cifra representa un incremento de 3.7 por ciento respecto al año anterior.
Los restaurantes, bares y plataformas de entrega a domicilio serán los principales beneficiados, al concentrar gran parte del consumo de alimentos y bebidas durante el encuentro entre Seattle Seahawks y New England Patriots. La proyección indica que cada aficionado gastará entre 500 y 3,000 pesos en comida, bebidas y artículos deportivos alusivos al evento.
El presidente de la CANACO CDMX, Vicente Gutiérrez Camposeco, destacó que el Super Bowl se ha consolidado como un detonador de consumo gastronómico y entretenimiento en la capital, posicionando a la ciudad dentro de dinámicas globales de consumo.
Además del sector restaurantero, el comercio minorista también espera un repunte en la venta de botanas, bebidas, alimentos preparados y productos relacionados con los equipos participantes. Se prevé un aumento en la adquisición de televisores y sistemas de sonido, impulsado por quienes prefieren disfrutar el partido en casa.
El espectáculo de medio tiempo contará con la participación de Bad Bunny, lo que incrementa la expectativa de los aficionados y fortalece el atractivo del evento.
Este dinamismo económico se suma a las inversiones en infraestructura que se realizan con miras a la Copa Mundial de la FIFA 2026, reforzando la posición de la Ciudad de México como un polo deportivo y económico de relevancia internacional.