Telefónica anunció la venta de su operación en México, conocida comercialmente como Movistar, al consorcio Melisa Acquisition por un monto de 450 millones de dólares, en una transacción que marca su salida del mercado mexicano tras más de dos décadas de presencia.
La compañía española informó que el acuerdo contempla la transferencia del 100% de sus acciones en Pegaso PCS y Celular de Telefonía, empresas que operan el servicio de telefonía móvil en el país. El comprador es Melisa Acquisition, un consorcio liderado por las firmas OXIO Inc. y Newfoundland Capital Management.
El valor de la operación, equivalente a aproximadamente 390 millones de euros, estará sujeto a ajustes habituales en este tipo de transacciones y aún deberá cumplir con diversas condiciones, entre ellas la aprobación de autoridades regulatorias antes de concretarse.
Movistar se mantiene como el tercer operador móvil en México, con más de 20 millones de líneas activas, en un mercado altamente competitivo dominado por otros grandes actores del sector.
Esta venta forma parte de la estrategia global de Telefónica para reducir su exposición en Hispanoamérica y concentrar sus operaciones en mercados considerados estratégicos, principalmente en Europa. La empresa ya había adelantado su intención de desinvertir en la región como parte de su plan de reestructura.
Además, en los últimos años, la operación en México enfrentó diversos retos, como altos costos de espectro y una fuerte competencia, lo que llevó a la compañía a adoptar un modelo más ligero basado en el arrendamiento de infraestructura de terceros para mantener su presencia en el país.