El actor Michael B. Jordan celebró su triunfo en la 98.ª edición de los Premios Óscar con una parada inesperada en una sucursal de In-N-Out Burger, donde disfrutó de una hamburguesa, papas fritas y una malteada pocas horas después de recibir la estatuilla a Mejor Actor.
El intérprete obtuvo su primer premio de la Academia gracias a su actuación en la película Sinners, donde dio vida a los gemelos Smoke y Stack. Tras la ceremonia realizada el 15 de marzo en el Dolby Theatre de Hollywood, el actor decidió festejar de manera sencilla al acudir al popular restaurante de comida rápida con el trofeo en la mano, lo que sorprendió a clientes y fans presentes.
Durante su visita al establecimiento, Jordan posó para fotografías y firmó autógrafos mientras celebraba su logro, provocando entusiasmo entre quienes se encontraban en el lugar. Más tarde, el actor continuó la celebración en la fiesta posterior organizada por Vanity Fair, donde también apareció con su estatuilla.
La victoria del actor fue una de las más comentadas de la noche, al imponerse en la categoría de Mejor Actor frente a nominados como Timothée Chalamet, Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke y Wagner Moura, consolidando así uno de los momentos más importantes de su carrera en Hollywood.