El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, anunciará este miércoles que no prorrogará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que abre un plazo de diez años hacia una eventual disolución de la zona de libre comercio norteamericana, vigente desde hace 32 años. La decisión activa un período de revisión de seis años, previsto en la cláusula de extinción negociada durante la primera administración de Trump.
La medida ocurre en medio de tensas negociaciones sobre el futuro del pacto, que incluyen exigencias para elevar el contenido estadounidense y regional en la producción automotriz, así como mecanismos para evitar que productos chinos se beneficien del acuerdo. Funcionarios de los tres países sostendrán una reunión virtual este miércoles para definir si extienden el tratado por 16 años más.
Jamieson Greer, jefe de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), tiene programada una tercera ronda de negociaciones con México para el 20 de julio, mientras Canadá permanece al margen de las conversaciones formales. Washington ha planteado que los vehículos fabricados en Norteamérica incluyan al menos 50% de contenido estadounidense, lo que elevaría el requisito regional hasta 82% para acceder a beneficios arancelarios.
Un funcionario mexicano reveló que se discute un arancel global del 15% para automóviles, con tasas reducidas para México y Canadá si aceptan reglas de origen más estrictas. Ambas naciones coinciden en los objetivos, pero difieren en los mecanismos para alcanzarlos.
Si no se logra un acuerdo, el T-MEC quedará sujeto a revisiones anuales durante la próxima década y podría expirar el 1 de julio de 2036. Además, la cláusula de rescisión permite a cualquiera de los tres países retirarse del pacto con seis meses de aviso.