Una intensa polémica se ha generado tras conocerse que el Instituto Nacional Electoral (INE) empleó tecnología de Inteligencia Artificial (IA) para replicar la voz del fallecido actor de doblaje José “Pepe” Lavat en un video institucional, lo que ha suscitado una fuerte reacción en el gremio del doblaje, que cuestiona la ética de la decisión y advierte sobre la ausencia de un marco regulatorio en la materia.
La situación cobró notoriedad a raíz de un video de 55 segundos difundido por el propio INE, en el que una voz generada por IA —con un tono, ritmo y estilo reconocibles como los de Pepe Lavat— agradece a la ciudadanía por su participación en las elecciones, acompañado de una melodía de piano. El uso de esta voz, sin autorización aparente, ha sido calificado por profesionales del doblaje como un acto irrespetuoso hacia la memoria del actor, así como un precedente preocupante para el futuro de su oficio.
“En estricto sentido, el debate sobre los límites éticos del uso de la Inteligencia Artificial en la creación de contenidos audiovisuales ha encontrado en este caso un punto álgido en México”, señalaron integrantes del gremio, quienes destacaron que el caso involucra a una figura emblemática de la industria. Pepe Lavat, fallecido en 2018, fue durante décadas una referencia del doblaje en el país, con una trayectoria que incluyó desde narraciones documentales hasta personajes de renombre internacional. Su voz, ampliamente reconocida, forma parte de la memoria colectiva de diversas generaciones.
La respuesta del medio artístico fue inmediata. Diversos actores y actrices de doblaje expresaron su desacuerdo a través de redes sociales, donde pusieron en el centro del debate el valor del trabajo humano frente a las imitaciones generadas por algoritmos.
Gerardo Reyero, actor reconocido por interpretar a Freezer en la serie Dragon Ball, lanzó un llamado directo a la audiencia: “Nosotros como consumidores podemos decirles: ‘No al doblaje hecho con inteligencia artificial. Sí al doblaje hecho con seres humanos’”. Este tipo de reacciones reflejan una creciente inquietud dentro del gremio respecto al posible desplazamiento de profesionales por herramientas tecnológicas.
La controversia también ha puesto en evidencia vacíos en la legislación mexicana. Expertos han advertido que “en México el uso de la IA no está regulado, por lo que los creadores no tienen protección”. Esto implica que, si bien el uso de una voz clonada puede ser objeto de juicio ético, no necesariamente constituye una violación legal.
Este no es el primer episodio en que el sector del doblaje alza la voz frente al uso de IA. En meses recientes, plataformas como Amazon Prime fueron señaladas por emplear tecnología para doblar contenido, medida que fue revertida tras la presión de actores y del público. Sin embargo, la diferencia en este caso radica en que se trata de un organismo público y del uso póstumo de la voz de una figura ampliamente respetada.
El hecho de que el INE, entidad encargada de garantizar la legalidad y transparencia en los procesos democráticos, esté en el centro de esta polémica ha generado preocupación. Hasta el momento, no ha habido una postura oficial por parte del Instituto, pese a solicitudes de aclaración por parte de medios como El Universal, lo que ha contribuido a una percepción de falta de transparencia.
Este episodio subraya la urgencia de establecer regulaciones claras en torno al uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito creativo y audiovisual. El caso de Pepe Lavat abre la puerta a un debate nacional sobre la protección de derechos de imagen, voz y autoría, que no solo compete al gremio del doblaje, sino a todos los creadores de contenido en el país.